Ruta La Peral - Villar de Vildas PR. AS-14

El acceso al pueblo de La Peral puede realizarse desde la capital somedana, La Pola, o entrando desde tierras leonesas por el Puerto de Somiedo. La ruta parte desde este pueblo vaqueiro de verano por una pista que, en dirección oeste, asciende pausadamente entre prados hasta la fuente las Malladas. Se divisan desde aquí, a la izquierda, Peña Penouta, el Valle del Trabanco y el Picu'l Cornón, a la derecha, el Pico el Mocosu, y al este el pueblo de la Peral, la carretera que sube al Puerto de Somiedo, la Braña de Mumián y Peña Gúa, al fondo.

A través de prados, el camino alcanza su cota más alta para adentrarse en el piornal, que cubre en estas alturas las laderas no explotadas con fines ganaderos. Como constituyente común de estos piornales se encuentra la genciana, que en Somiedo presenta la peculiaridad de tener las flores de color anaranjado. En el punto más alto un claro entre los piornales deja ver la fuente Borrones y una pequeña charca estacional. Ambas se dejan a la derecha mientras la senda se encamina al collado de Enfistiella, desde donde la vista se abre a una panorámica inigualable del valle de los Cereizales y del alto Pigüeña.

Nuevamente, por laderas salpicadas de aulagas y piornos, desciende el sendero hacia el valle de Pigüeña. Los primeros metros discurren por la margen izquierda de la vaguada para cambiara la derecha al poco trecho y desembocar en la Braña los Cuartos. Desde aquí, por la pista que parte en dirección norte, atravesando las praderas de la Requexada y tras visitar la famosa braña de la Pornacal, se llega ala localidad de Villar de Vildas, punto final del recorrido propuesto. En el último tramo destacan los magníficos hayedos que cubren la ladera de umbría del Valle del Pigüeña.

Observaciones: La ruta es excesivamente larga para realizada en los dos sentidos. Se recomienda por ello, dejar el vehículo en Villar de Vildas y alquilar otro medio de transporte para dirigirse al punto de salida en La Peral.

Se trata de una de las rutas más bellas del Parque de Somiedo, realizarla en las primeras horas del día permitirá observar en algunos puntos rebecos pastando y eludir las horas de mayor insolación, pues a lo largo de su recorrido apenas existen sombras en las que guarecerse.